(noticia para alegrar un poco a nuestro estimado Tlamaki )
publicada originalmente en La Tercera
Tras vulnerar la privacidad de los más de 170 millones de usuarios del correo electrónico Gmail, la empresa debió realizar disculpas públicas y rediseñar su nueva red social. Pese a ello, en EE.UU. ya se presentó una queja a nivel federal por las deficiencias del sistema.
El tradicional ambiente de relajo en el que se desenvuelven los empleados de Google en los cuarteles centrales de Montain View, California, se quebró abruptamente el fin de semana pasado. Un equipo de emergencia, conformado por ejecutivos e ingenieros de la compañía, debió enclaustrarse para reescribir los códigos del que se suponía sería el nuevo servicio “estrella” del gigante de las búsquedas: la red social llamada Buzz.
Por primera vez un producto de Google era recibido no sólo con una avalancha de críticas, sino también con ira por miles de usuarios que vieron cómo su lista de contactos se hacía pública sin su consentimiento. Los creadores de Buzz no hallaron nada mejor que “facilitar” las cosas proporcionando de forma automática un “círculo de amigos”, basándose para ello en las personas que con mayor frecuencia reciben los correos del sistema Gmail, que hoy tiene más de 170 millones de usuarios.
Claro, no consideraron que entre estas personas pueden haber clientes, conspicuos colegas, familiares indeseables, e, incluso, ex parejas furiosas con nuestra actual situación sentimental. En otras palabras, gente con la que un usuario no mantendría una relación muy cercana en la vida cotidiana o que, al menos, pensaría dos veces antes de agregarla como amigo en una red social.
Una gran “metida de pata”, cuyas implicancias podrían valerle a Google no sólo la pérdida de confianza de muchos usuarios que comenzaron a cerrar sus cuentas de Gmail, sino también obligar a la compañía a redefinir el enfoque que hasta ahora ha utilizado para mantenerse como la “fuerza dominante en internet”: las matemáticas y los algoritmos computacionales que se utilizan en las búsquedas.
Además, podría haber consecuencias legales, ya que el Centro de Privacidad de la Información Electrónica (Epic) presentó una queja ante la Comisión Federal de Comercio de EE.UU., argumentando que Buzz vulnera los derechos de los usuarios. “Esta es una violación significativa de las expectativas de privacidad de los consumidores. A Google no se le debería permitir lanzar la información personal de los usuarios en una red social que nunca pidieron”, señaló Marc Rotenbergo, director ejecutivo de Epic.
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